Entendiendo la Resolución en Cámaras de CCTV

Un aspecto clave al elegir cámaras de seguridad para el monitoreo de nuestra casa o negocio, es la resolución de las cámaras. Un término muy usado en el mundo de las cámaras analógicas es el de las “Líneas de televisión o TVL”, que nos da un indicio de la calidad de imagen de una cámara.

En las cámaras IP o de red, las resoluciones disponibles van desde VGA hasta multimegapixeles, estas últimas más indicadas para monitoreo de aglomeraciones de personas en establecimientos públicos como estadios, conciertos, marchas, etc.

¿Qué resolución se debe elegir?

Un diseño del sistema de CCTV para un cliente debe tener en cuenta la ubicación, el tráfico a monitorear y lo crítico de la información requerida en el video. Este concepto aplica tanto a sistemas de CCTV analógicos como sistemas de CCTV IP.

En términos generales y sin entrar en detalles de diseño y cálculos de pixeles por cm, donde sólo se necesita detección de personas, animales o vehículos para determinar rasgos y/o aspectos generales del evento y del personal envuelto, es aceptable el uso de cámaras con una resolución media o baja. Para áreas donde se requiere el reconocimiento del personal envuelto en un evento, lo más indicado es el uso de cámaras de alta resolución. Para áreas críticas como accesos restringidos, cajas, manejo de valores o materiales peligrosos, usualmente se requiere de cámaras que puedan ayudar a hacer la identificación de individuos, lectura de placas, y en general un nivel de detalles óptimo que permita la inclusión del video grabado en procesos legales y penales.

Realizar un diseño adecuado de cámaras CCTV es obligación del integrador. Este permitirá que se cumplan de forma eficiente con los objetivos del sistema, al menor costo posible para el cliente.